El Rin es algo más que un río. Dotado de una personalidad tenaz e impredecible, su carácter cambia a lo largo de su recorrido como el propio clima del norte de Europa: impetuoso en su juventud al salvar los Alpes suizos donde nace y recorre en rápido viaje los tramos iniciales; bello escenario de leyendas hacia su curso central, hoy enclavado en estado federal de Renania-Palatinado; inmenso en las proximidades del Mar del Norte, el mar de los frisones, donde desemboca cerca de Rotterdam formando un delta común con el río Mosa. También su historia ha tejido un complejo laberinto de interpretaciones, ya que mientras que para los germanos era simplemente el Vater Rhein (Padre Rin), se dice que Homero no dio crédito a los informes que hasta él llegaban y negó repetidas veces su existencia. Por otra parte, los comerciantes que remontaban el Ródano desde Marsella hablaban de un curso de agua en el sombrío país de los cimerios, donde llovía sin cesar y no se veía jamás el sol, de modo que en opinión de Virgilio el Rin no era el río desconocido sino el río helado (Frigora Rheni). Fue a partir del siglo XVII cuando su estampa cambia radicalmente, hasta el punto de que Shakespeare se refiere a él como el bello Rin, mientras que en el XIX alcanza su cénit y llega a servir de reclamo a numerosos europeos y norteamericanos acaudalados. Era sin duda la excursión de moda, y los cruceros se prodigaban entre Maguncia y Coblenza para dar servicio a los distinguidos inquilinos de balnearios como Ems y Baden, en Alemania, o el de Spa en Bélgica.

2. Andernach. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

                                           Andernach. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

Es esta última visión la que nos hemos permitido revivir en el siguiente post, pues durante tres viajes sucesivos, realizados en 1838, 1839 y 1840, Víctor Hugo, uno de los mayores exponentes de la literatura, la política y la cultura francesas del siglo XIX y autor de la inmortal “Los Miserables”, recorrió el Rin más romántico, poético y evocador que la historia ha conocido jamás. De su pluma nacieron algunos de los pasajes más bellos que se han escrito sobre este curso de agua, pilar y arteria económica de Europa durante más de un milenio; un paisaje donde se combinan en perfecta armonía la naturaleza más esplendorosa, las viñas y campiñas de idílico aspecto, los desfiladeros, las aguas salvajes y las calmas, los castillos sombríos y un sinfín de aldeas y ciudades de nombre impronunciable, pero que parecen sacadas verdaderamente de uno de esos cuentos sin edad de los Hermanos Grimm.

Les invitamos, por tanto, a dejarse llevar por la siguiente procesión de imágenes sobre la Alemania más poética, la del viejo Rin, y a hacerlo acompañados de las impresiones que hace ya casi dos siglos le inspiraron al que quizás sea el mejor representante universal del periodo Romántico. Si gustan de la buena literatura, seguro que su prosa y su visión del Vater Rhein germano les sorprenderá favorablemente…

3. Aguas bravas en el Alto Rin. Schaffhausen, en Suiza. Autor, Mark Tomlinson

                                Aguas bravas en el Alto Rin. Schaffhausen, en Suiza. Autor: Mark Tomlinson

4. Casas típicas en el casco antiguo de Maguncia. Autor, Fixeche

                                            Casas típicas en el casco antiguo de Maguncia. Autor: Fixeche

5. Bingen y puente sobre el Rin. Boceto de Clakson Standfield. 1833. Autor, Ayacata7

                            Bingen y puente sobre el Rin. Boceto de Clakson Standfield. 1833. Autor: Ayacata7

6. Castillo entre la niebla junto al Rin. Sooneck. Autor, Doc(q)man

                                                       Castillo entre la niebla. Sooneck. Autor: Doc(q)man

7. Castillo de Stahleck. Autor, Dfb

                                                                     Castillo de Stahleck. Autor: Dfb

 

“La tarde era de una suavidad deliciosa; la naturaleza entraba en esa calma que precede a su sueño. Algunas aguzanieves se acercaban a beber en el río para luego ir a refugiarse entre los mimbrales; sobre los campos de tabaco veía yo pasar, por senderos estrechos, carretas tiradas de bueyes y cargadas de esa toba basáltica con la que Holanda construye sus diques. Cerca de mi estaba amarrado un transbordador de Leutersford que exhibía en su proa el austero y dulce nombre de Pius. Al otro lado del Rin, al pie de una larga y sombría colina, trece caballos remolcaban lentamente otro barco que los ayudaba con sus dos grandes velas triangulares desplegadas al viento de la tarde. El paso mesurado del tiro, el ruido de los cascabeles y el chasquido de los látigos llegaban hasta mí. Una blanca ciudad se perdía a lo lejos entre la bruma; y en lontananza, hacia oriente, en el límite extremo del horizonte, la luna llena, roja y redonda como el ojo de un cíclope, aparecía entre los párpados de dos nubes al frente del cielo”.

8. Ehrenbreintstein junto al Rin. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

                           Ehrenbreintstein, junto al Rin. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

9. La plaza del Mercado, en Maguncia. Autor, Fixeche

                                                    La plaza del Mercado, en Maguncia. Autor: Fixeche

10. La catedral de Maguncia. Autor, Fixeche

                                                              La catedral de Maguncia. Autor: Fixeche

11. Climatología cambiante. El Rin en Lieversberg. Autor, Jwmb2011

                                         Climatología cambiante. El Rin en Lieversberg. Autor: Jwmb2011

12. Majestuosas ruinas de un castillo del Rin. El Drachenfels. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

      Majestuosas ruinas de un castillo del Rin. El Drachenfels. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

 

“Estas hermosas ciudades y estos encantadores pueblos se mezclan con una naturaleza de lo más salvaje. Las nieblas se arrastran por los barrancos; los nubarrones, enganchados a las colinas, parecen dudar y elegir el viento; sombríos bosques druídicos se pierden entre las montañas en lejanías violetas; grandes aves de presa planean bajo un cielo caprichoso que participa de los dos climas que el Rin separa: tan pronto resplandeciente de sol como un cielo de Italia, tan pronto ensombrecido por las brumas rojizas como un cielo de Groenlandia”.

 

13. Marksburg, junto al Rin. Autor, Polybert49

                                                             Marksburg, junto al Rin. Autor: Polybert49

14. Atardecer en el río Rin, cerca de Bonn. Autor, Julia Janben

                                                   Atardecer en el río, cerca de Bonn. Autor: Julia Janben

15. Francfort y río Meno, afluente del Rin. Boceto de Clarkson Standfield. 1833. Autor, Ayacata7

                   Francfort y río Meno, afluente del Rin. Boceto de Clarkson Standfield. 1833. Autor: Ayacata7

16. Fuegos artificiales en el Rin, entre Spay y Coblenza. Autor, Mlufotos

                                       Fuegos artificiales en el Rin, entre Spay y Coblenza. Autor: Mlufotos

17. Gutenfels, cerca de Kaub. Renania-Palatinado. Autor, RescueAnn85

                                       Gutenfels, cerca de Kaub. Renania-Palatinado. Autor: RescueAnn85

 

“Sentarse en lo alto del Klopp, hacia la hora en que el sol se pone y contemplar la ciudad (Bingen) a los pies de uno con el inmenso horizonte rodeándole; ver oscurecer los montes, humear los tejados, alargarse las sombras y los versos de Virgilio vivir en el paisaje; aspirar en un mismo soplo el viento de los árboles, el hálito del río, la brisa de las montañas y la respiración de la ciudad, cuando el aire es tibio, la estación suave, el día hermoso, es una sensación íntima, exquisita, inefable, llena de pequeños goces secretos velados por la grandeza del espectáculo y la hondura de la contemplación. En las ventanas de las buhardillas, las muchachas cantan puestos los ojos en su labor; los pájaros gorjean alegremente entre la hierba de las ruinas, las calles hormiguean de gente, que hace ruido a trabajo y felicidad; las embarcaciones se cruzan en el Rin, se oyen los remos cortar el agua, se ve el crepitar de las velas; las palomas vuelan en torno a la iglesia; el río espejea, el cielo empalidece; un rayo de sol horizontal enciende en lontananza el polvo que se levanta sobre el camino ducal de Rudesheim a Biberich y hace reverberar a las veloces calesas, que parecen huir en una nube de oro, tiradas por cuatro estrellas. Las lavanderas del Rin tienden la colada en los matorrales; las lavanderas del Nahe la baten, van y vienen con las piernas al aire y los pies mojados sobre las balsas hechas con troncos de pino y amarradas al borde del agua, y ríen de algún turista que dibuja al Ehrenfels. La torre de las Ratas, presente y en pie en medio de tanta alegría, humea a la sombra de las montañas”.

 

18. El Rin y la ciudad de Colonia. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

                           El Rin y la ciudad de Colonia. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

19. Idílica imagen del Lago Constanza, donde desemboca el Rin en su curso alto. Autor, Rob-Wei

                  Idílica imagen del Lago Constanza, donde desemboca el Rin en su curso alto. Autor: Rob-Wei

20. El castillo de Eltz. Autor, Estebanl

                                                                      El castillo de Eltz. Autor: Estebanl

21. El Rin a su paso por Coblenza. Grabado de Jouvet Furne. 1873-77. Autor, El Bibliomata

                      El Rin a su paso por Coblenza. Grabado de Jouvet Furne. 1873-77. Autor: El Bibliomata

22. El Rin y Coblenza. Autor, Filippo

                                                         Estampa actual del río y Coblenza. Autor: Filippo

23. Hermoso castillo a orillas del Rin. Oberwesel. Autor, Michael.Berlin

                                        Hermoso castillo a orillas del Rin. Oberwesel. Autor: Michael.Berlin

 

“Los viejos castillos de las orillas del Rin, hitos colosales puestos por el feudalismo sobre su río, llenan de ensueño el paisaje. Muchos testigos de un tiempo ya ido, han asistido a los hechos, enmarcado las escenas, escuchado las palabras. Allí están como los bastidores eternos del sombrío drama que se representa en el Rin desde hace más de diez siglos (…). Hoy, melancólicos cuando llega la noche y la luna reviste sus espectros con un blanco sudario, más melancólicos, si cabe, a pleno sol, llenos de gloria, de fama, de nada, de hastío, roídos por el tiempo, minados por los hombres, volcando sobre los viñedos de las laderas una sombra que disminuye de año en año, dejan desmoronarse el pasado, piedra a piedra en el Rin y fecha a fecha en el olvido”.

 

24. El Neckar, afluente del Rin, a su paso por la ciudad de Heidelberg. Grabado de Jouvet Furne. 1873-77. Autor, El Bibliomata

El Neckar, afluente del Rin, a su paso por la ciudad de Heidelberg. Grabado de Jouvet Furne. 1873-77. Autor: El Bibliomata

25. Stein am Rhein, en el cantón suizo de Schaffhausen.

                                                     Stein am Rhein, en el cantón suizo de Schaffhausen.

26. Melancólico Rin. Blankenhornsberg. Autor, Chekobero

                                                   Melancólico Rin. Blankenhornsberg. Autor: Chekobero

27. Otra vista Heidelberg y el río Neckar, afluente del Rin. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

                     Otra vista Heidelberg y el río Neckar. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

28. Rüdesheim am Rhein, en la región alemana de Hesse. Autor, Analox - Admiré

                                 Rüdesheim am Rhein, en la región alemana de Hesse. Autor: Analox – Admiré

 

“El sol se oculta, el atardecer llega, cae la noche, los tejados de la ciudad forman uno solo; los montes se funden en un único montón de tinieblas donde se hunde y se pierde la gran claridad blanca del Rin. Brumas de gasa ascienden lentamente del horizonte al cénit. El pequeño Dampfschiff (vapor) de Maguncia a Bingen acaba de situarse en el lugar que ocupa durante la noche en el muelle, frente por frente del hotel Victoria; las lavanderas, con sus ríos de ropa en la cabeza vuelven a casa por las hondonadas; los ruidos se apagan, callan las voces; un último resplandor rosa, que se parece al reflejo del otro mundo sobre el rostro lívido de un moribundo, colorea todavía durante algún tiempo, en la cima de su peña, el Ehrenfels, pálido, decrépito y descarnado. Después se desvanece y entonces parece como si la torre de Hatto, que pasaba casi desapercibida dos horas antes, aumentase de tamaño y se apoderase del paisaje. El humo que despedía durante el día era oscuro; ahora, poco a poco, con los reflejos de la fragua se había vuelto rojo, y como el alma de un malvado que se venga, se hacía cada vez más luminoso a medida que el cielo se iba ennegreciendo”.

Todas las citas literarias se han extraído de la obra “El Rin”. Victor Hugo
Ediciones Laertes, 1995

 

29. Noviembre en el valle del Rin. Braubach. Autor, Kismihok

                                                 Noviembre en el valle del Rin. Braubach. Autor: Kismihok

30. Rotterdam, en los Países Bajos, junto al Rin. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

                          Rotterdam, en los Países Bajos. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

31. Uno de los muchos castillos del Rin. Renania-Palatinado. Autor, Lassi.Kurkijarvi

                             Uno de los muchos castillos del Rin. Renania-Palatinado. Autor: Lassi.Kurkijarvi

32. Rin en Mainz-Bingen. Renania-Palatinado. Autor, Frans16611

                                             El río en Mainz-Bingen. Renania-Palatinado. Autor: Frans16611

33. Paisaje del delta del Rin, en el Mar del Norte. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

               Paisaje del delta del Rin, en el Mar del Norte. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

34. Puesta de sol en el río Rin. Autor, Keyate

                                                     Puesta de sol sobre las aguas del río. Autor: Keyate


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