Publicado el 5 comentarios

Valle de Gavarnie. En el país de la Brecha divina

Valle de Gavarnie. En el país de la Brecha divina

A 55 kilómetros de Lourdes y en pleno Parque Nacional de los Pirineos, en el departamento francés de Hautes-Pyrénées, se encuentra una de las maravillas naturales más impresionantes y conmovedoras de Europa. Hautes-Pyrénées incluye también enclaves de singular belleza como la reserva de Néouvielle, famosa por sus lagos de montaña engarzados entre bosques y picos nevados; las cascadas de Pont d’Espagne junto al Vignemale o el excelente mirador de Pic du Midi de Bigorre, sin duda el espacio museográfico más alto del continente… Pero a nuestro parecer, todo se queda corto frente a la grandiosidad del circo de Gavarnie, verdadero altar a lo sublime que en 1997 fue declarado con todo merecimiento Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

2. Prados y cascada en invierno. Autor, Mathieu Legros

                                                    Prados y cascada en invierno. Autor: Mathieu Legros

3. La entrada al pueblo de Gavarnie. Autor, Drumsara

                                                     La entrada al pueblo de Gavarnie. Autor: Drumsara

4. Pastos de verano junto al pueblo. Autor, Paulo Valdivieso

                                            Pastos de verano junto a la población. Autor: Paulo Valdivieso

5. Mar de nubes en Gavarnie. Autor, Petitonnerre

                                                         Mar de nubes en Gavarnie. Autor: Petitonnerre

Imaginen por un momento un boscoso valle enclavado entre alturas deslumbrantes, justo al otro lado de la frontera española. Prados, masas de hayas y de abetos de sabiduría centenaria, granjas desperdigadas en las alturas, subiendo más y más en escalones de un verdor imposible hasta los primeros lienzos de roca virgen, neblinosa, veteada por cientos de cortinas de agua de deshielo procedentes de los glaciares. Y de repente, tras volver un recodo del camino, aparece para grabarse en la retina de forma indeleble: es Gavarnie. El valle perfecto. La definición más acabada, más irreprochable y definitiva de lo que cualquiera en su sano juicio entendería por un paraíso de montaña.

6. Circo de Gavarnie. El rey del Mundo. Autor, David Domingo

                                               Circo de Gavarnie. El rey del Mundo. Autor: David Domingo

7. Otoño en el valle. Autor, TarValanion

                                                                 Otoño en el valle. Autor: TarValanion

8. Escaleras hacia el cielo. Autor, Cletus Awreetus

                                                          Escaleras hacia el cielo. Autor: Cletus Awreetus

9. Flores en las rocas. Autor, Francisco Antunes

                                                         Flores en las rocas. Autor: Francisco Antunes

La muralla de roca de Gavarnie se eleva 1500 metros desde el fondo del valle hasta las cimas que coronan este impresionante escenario natural. El Gran Astazu, el Pico Taillón o el Marboré, éste último con 3248 metros de altura, son sin duda los guardianes perfectos para custodiarla. Se trata de un circo de origen glaciar creado durante el Pleistoceno, cuando media Europa estaba cubierta de hielo, y los pliegues alpinos del Pirineo o los Alpes fueron cortados a cuchillo para formar estos desniveles de vértigo con forma de anfiteatro. Aquí existen pequeños lagos virginales escondidos entre las cumbres, espejos solo perturbados por el galope de las tormentas o la caricia imperceptible del silencio. Y las corrientes derretidas de los glaciares se trenzan para alimentar más abajo la que se considera como la cascada más alta de Europa, un salto prodigioso de agua pulverizada de más de 400 metros de altura.

10. Un descanso en plena ruta. Autor, Guillaume Baviere

                                                   Un descanso en plena ruta. Autor: Guillaume Baviere

11. Espectacular vista de la cascada de Gavarnie. Autor, Ekuinos

                                             Espectacular vista de la cascada de Gavarnie. Autor: Ekuinos

12. Río y cascada de Gavarnie. Autor, Nicolas Bayou

                                                 Río y cascada en el circo glaciar. Autor: Nicolas Bayou

13. Espectacular vista de la Brecha de Roland. Autor, Guillaume Baviere

                                        Espectacular vista de la Brecha de Roland. Autor: Guillaume Baviere

Para los más aventureros, las paredes teóricamente inaccesibles de Gavarnie pueden salvarse gracias a un paso al límite, verdadera creación tolkieniana que los lugareños denominan escaleras de Serradets y que ataja aprovechando las fracturas de la roca para dirigirse a la Brecha de Rolando. Un paisaje, el de la Brecha, que supera todo intento de la imaginación por concebirlo. A 2800 metros de altura, en mitad de la nada, los vientos de las cumbres arrecian con fuerza y se encajonan por este inmenso tajo en la roca amortajado de nieves perpetuas sobre su cara norte, y que con sus 40 metros de ancho y 100 metros de altura constituye el paso más elevado para dirigirse a España y al conocido valle de Ordesa.

14. Vistas sobre Gavarnie. Al fondo, el inicio de la cascada. Autor, Guillaume Pomente

                             Vistas sobre Gavarnie. Al fondo, el inicio de la cascada. Autor: Guillaume Pomente

15. El refugio de Serradets. Autor, Francisco Antunes

                                                      El refugio de Serradets. Autor: Francisco Antunes

16. Otra vista de la cabecera del valle. Autor, Cletus Awreetus

                                               Otra vista de la cabecera del valle. Autor: Cletus Awreetus

17. El típico paseo en burro por el valle de Gavarnie. Autor, Reuben Cleetus

                                     El típico paseo en burro por el valle de Gavarnie. Autor: Reuben Cleetus

La leyenda afirma que el héroe de las gestas de Carlomagno, Rolando, habiendo sido derrotado por las tribus vascas en la batalla de Roncesvalles y huyendo de la persecución a que se vio sometido, llegó hasta este paraje desolador, cubierto de rocas y hielo, por lo que le fue imposible proseguir su camino hasta Francia. Viéndose acorralado y para evitar que su espada Durandarte cayera en manos enemigas, la arrojó fuertemente contra la roca antes de morir provocando esta profunda hendidura, que hoy constituye un centro de peregrinación de numerosos montañeros y alpinistas llegados de toda Europa.

18. La brecha de Roland. Al pie, algunas personas. Autor, Cotitoo

                                            La brecha de Roland. Al pie, algunas personas. Autor: Cotitoo

19. Otra vista del mar de nubes sobre Gavarnie. Autor, Damien.be

                                           Otra vista del mar de nubes sobre Gavarnie. Autor: Damien.be

20. La soledad del montañero. Autor, Francisco Antunes

                                                   La soledad del montañero. Autor: Francisco Antunes

21. Niebla y misterio sobre la Brecha de Roland. Autor, Stevemonty

                                Niebla y misterio sobre la Brecha. Al pie, dos montañeros. Autor: Stevemonty

Les invitamos, pues, a realizar este recorrido fotográfico por el valle y sus enclaves geológicos más emblemáticos, sabedores de que la calidad de las imágenes no les defraudará. Destino ideal para el fotógrafo, el montañero o simplemente el amante de lo idílico, estamos además convencidos de que cualquiera que sea su caso no demorarán por mucho tiempo una visita obligada a este paraíso pirenaico. Gavarnie merece la pena, está enclavado en un valle con una importante oferta hostelera y por si fuera poco se encuentra muy cerca de España. Por otro lado, cualquier montañero sabe que nunca hay que desaprovechar una visita a estos valles durante la estación otoñal, cuando los días se hacen más cortos y la hoja muda de color, de modo que si no han planeado nada para este mes de octubre… quizás el país de la Brecha divina sea su destino más acertado.

22. El paso de la Brecha. Autor, Benoit Dandonneau

                                                       El paso de la Brecha. Autor: Benoit Dandonneau

Publicado el 1 comentario

La Alemania más romántica. Víctor Hugo y el sueño del viejo Rin

La Alemania más romántica. Víctor Hugo y el sueño del viejo Rin

El Rin es algo más que un río. Dotado de una personalidad tenaz e impredecible, su carácter cambia a lo largo de su recorrido como el propio clima del norte de Europa: impetuoso en su juventud al salvar los Alpes suizos donde nace y recorre en rápido viaje los tramos iniciales; bello escenario de leyendas hacia su curso central, hoy enclavado en estado federal de Renania-Palatinado; inmenso en las proximidades del Mar del Norte, el mar de los frisones, donde desemboca cerca de Rotterdam formando un delta común con el río Mosa. También su historia ha tejido un complejo laberinto de interpretaciones, ya que mientras que para los germanos era simplemente el Vater Rhein (Padre Rin), se dice que Homero no dio crédito a los informes que hasta él llegaban y negó repetidas veces su existencia. Por otra parte, los comerciantes que remontaban el Ródano desde Marsella hablaban de un curso de agua en el sombrío país de los cimerios, donde llovía sin cesar y no se veía jamás el sol, de modo que en opinión de Virgilio el Rin no era el río desconocido sino el río helado (Frigora Rheni). Fue a partir del siglo XVII cuando su estampa cambia radicalmente, hasta el punto de que Shakespeare se refiere a él como el bello Rin, mientras que en el XIX alcanza su cénit y llega a servir de reclamo a numerosos europeos y norteamericanos acaudalados. Era sin duda la excursión de moda, y los cruceros se prodigaban entre Maguncia y Coblenza para dar servicio a los distinguidos inquilinos de balnearios como Ems y Baden, en Alemania, o el de Spa en Bélgica.

2. Andernach. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

                                           Andernach. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

Es esta última visión la que nos hemos permitido revivir en el siguiente post, pues durante tres viajes sucesivos, realizados en 1838, 1839 y 1840, Víctor Hugo, uno de los mayores exponentes de la literatura, la política y la cultura francesas del siglo XIX y autor de la inmortal “Los Miserables”, recorrió el Rin más romántico, poético y evocador que la historia ha conocido jamás. De su pluma nacieron algunos de los pasajes más bellos que se han escrito sobre este curso de agua, pilar y arteria económica de Europa durante más de un milenio; un paisaje donde se combinan en perfecta armonía la naturaleza más esplendorosa, las viñas y campiñas de idílico aspecto, los desfiladeros, las aguas salvajes y las calmas, los castillos sombríos y un sinfín de aldeas y ciudades de nombre impronunciable, pero que parecen sacadas verdaderamente de uno de esos cuentos sin edad de los Hermanos Grimm.

Les invitamos, por tanto, a dejarse llevar por la siguiente procesión de imágenes sobre la Alemania más poética, la del viejo Rin, y a hacerlo acompañados de las impresiones que hace ya casi dos siglos le inspiraron al que quizás sea el mejor representante universal del periodo Romántico. Si gustan de la buena literatura, seguro que su prosa y su visión del Vater Rhein germano les sorprenderá favorablemente…

3. Aguas bravas en el Alto Rin. Schaffhausen, en Suiza. Autor, Mark Tomlinson

                                Aguas bravas en el Alto Rin. Schaffhausen, en Suiza. Autor: Mark Tomlinson

4. Casas típicas en el casco antiguo de Maguncia. Autor, Fixeche

                                            Casas típicas en el casco antiguo de Maguncia. Autor: Fixeche

5. Bingen y puente sobre el Rin. Boceto de Clakson Standfield. 1833. Autor, Ayacata7

                            Bingen y puente sobre el Rin. Boceto de Clakson Standfield. 1833. Autor: Ayacata7

6. Castillo entre la niebla junto al Rin. Sooneck. Autor, Doc(q)man

                                                       Castillo entre la niebla. Sooneck. Autor: Doc(q)man

7. Castillo de Stahleck. Autor, Dfb

                                                                     Castillo de Stahleck. Autor: Dfb

 

“La tarde era de una suavidad deliciosa; la naturaleza entraba en esa calma que precede a su sueño. Algunas aguzanieves se acercaban a beber en el río para luego ir a refugiarse entre los mimbrales; sobre los campos de tabaco veía yo pasar, por senderos estrechos, carretas tiradas de bueyes y cargadas de esa toba basáltica con la que Holanda construye sus diques. Cerca de mi estaba amarrado un transbordador de Leutersford que exhibía en su proa el austero y dulce nombre de Pius. Al otro lado del Rin, al pie de una larga y sombría colina, trece caballos remolcaban lentamente otro barco que los ayudaba con sus dos grandes velas triangulares desplegadas al viento de la tarde. El paso mesurado del tiro, el ruido de los cascabeles y el chasquido de los látigos llegaban hasta mí. Una blanca ciudad se perdía a lo lejos entre la bruma; y en lontananza, hacia oriente, en el límite extremo del horizonte, la luna llena, roja y redonda como el ojo de un cíclope, aparecía entre los párpados de dos nubes al frente del cielo”.

8. Ehrenbreintstein junto al Rin. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

                           Ehrenbreintstein, junto al Rin. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

9. La plaza del Mercado, en Maguncia. Autor, Fixeche

                                                    La plaza del Mercado, en Maguncia. Autor: Fixeche

10. La catedral de Maguncia. Autor, Fixeche

                                                              La catedral de Maguncia. Autor: Fixeche

11. Climatología cambiante. El Rin en Lieversberg. Autor, Jwmb2011

                                         Climatología cambiante. El Rin en Lieversberg. Autor: Jwmb2011

12. Majestuosas ruinas de un castillo del Rin. El Drachenfels. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

      Majestuosas ruinas de un castillo del Rin. El Drachenfels. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

 

“Estas hermosas ciudades y estos encantadores pueblos se mezclan con una naturaleza de lo más salvaje. Las nieblas se arrastran por los barrancos; los nubarrones, enganchados a las colinas, parecen dudar y elegir el viento; sombríos bosques druídicos se pierden entre las montañas en lejanías violetas; grandes aves de presa planean bajo un cielo caprichoso que participa de los dos climas que el Rin separa: tan pronto resplandeciente de sol como un cielo de Italia, tan pronto ensombrecido por las brumas rojizas como un cielo de Groenlandia”.

 

13. Marksburg, junto al Rin. Autor, Polybert49

                                                             Marksburg, junto al Rin. Autor: Polybert49

14. Atardecer en el río Rin, cerca de Bonn. Autor, Julia Janben

                                                   Atardecer en el río, cerca de Bonn. Autor: Julia Janben

15. Francfort y río Meno, afluente del Rin. Boceto de Clarkson Standfield. 1833. Autor, Ayacata7

                   Francfort y río Meno, afluente del Rin. Boceto de Clarkson Standfield. 1833. Autor: Ayacata7

16. Fuegos artificiales en el Rin, entre Spay y Coblenza. Autor, Mlufotos

                                       Fuegos artificiales en el Rin, entre Spay y Coblenza. Autor: Mlufotos

17. Gutenfels, cerca de Kaub. Renania-Palatinado. Autor, RescueAnn85

                                       Gutenfels, cerca de Kaub. Renania-Palatinado. Autor: RescueAnn85

 

“Sentarse en lo alto del Klopp, hacia la hora en que el sol se pone y contemplar la ciudad (Bingen) a los pies de uno con el inmenso horizonte rodeándole; ver oscurecer los montes, humear los tejados, alargarse las sombras y los versos de Virgilio vivir en el paisaje; aspirar en un mismo soplo el viento de los árboles, el hálito del río, la brisa de las montañas y la respiración de la ciudad, cuando el aire es tibio, la estación suave, el día hermoso, es una sensación íntima, exquisita, inefable, llena de pequeños goces secretos velados por la grandeza del espectáculo y la hondura de la contemplación. En las ventanas de las buhardillas, las muchachas cantan puestos los ojos en su labor; los pájaros gorjean alegremente entre la hierba de las ruinas, las calles hormiguean de gente, que hace ruido a trabajo y felicidad; las embarcaciones se cruzan en el Rin, se oyen los remos cortar el agua, se ve el crepitar de las velas; las palomas vuelan en torno a la iglesia; el río espejea, el cielo empalidece; un rayo de sol horizontal enciende en lontananza el polvo que se levanta sobre el camino ducal de Rudesheim a Biberich y hace reverberar a las veloces calesas, que parecen huir en una nube de oro, tiradas por cuatro estrellas. Las lavanderas del Rin tienden la colada en los matorrales; las lavanderas del Nahe la baten, van y vienen con las piernas al aire y los pies mojados sobre las balsas hechas con troncos de pino y amarradas al borde del agua, y ríen de algún turista que dibuja al Ehrenfels. La torre de las Ratas, presente y en pie en medio de tanta alegría, humea a la sombra de las montañas”.

 

18. El Rin y la ciudad de Colonia. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

                           El Rin y la ciudad de Colonia. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

19. Idílica imagen del Lago Constanza, donde desemboca el Rin en su curso alto. Autor, Rob-Wei

                  Idílica imagen del Lago Constanza, donde desemboca el Rin en su curso alto. Autor: Rob-Wei

20. El castillo de Eltz. Autor, Estebanl

                                                                      El castillo de Eltz. Autor: Estebanl

21. El Rin a su paso por Coblenza. Grabado de Jouvet Furne. 1873-77. Autor, El Bibliomata

                      El Rin a su paso por Coblenza. Grabado de Jouvet Furne. 1873-77. Autor: El Bibliomata

22. El Rin y Coblenza. Autor, Filippo

                                                         Estampa actual del río y Coblenza. Autor: Filippo

23. Hermoso castillo a orillas del Rin. Oberwesel. Autor, Michael.Berlin

                                        Hermoso castillo a orillas del Rin. Oberwesel. Autor: Michael.Berlin

 

“Los viejos castillos de las orillas del Rin, hitos colosales puestos por el feudalismo sobre su río, llenan de ensueño el paisaje. Muchos testigos de un tiempo ya ido, han asistido a los hechos, enmarcado las escenas, escuchado las palabras. Allí están como los bastidores eternos del sombrío drama que se representa en el Rin desde hace más de diez siglos (…). Hoy, melancólicos cuando llega la noche y la luna reviste sus espectros con un blanco sudario, más melancólicos, si cabe, a pleno sol, llenos de gloria, de fama, de nada, de hastío, roídos por el tiempo, minados por los hombres, volcando sobre los viñedos de las laderas una sombra que disminuye de año en año, dejan desmoronarse el pasado, piedra a piedra en el Rin y fecha a fecha en el olvido”.

 

24. El Neckar, afluente del Rin, a su paso por la ciudad de Heidelberg. Grabado de Jouvet Furne. 1873-77. Autor, El Bibliomata

El Neckar, afluente del Rin, a su paso por la ciudad de Heidelberg. Grabado de Jouvet Furne. 1873-77. Autor: El Bibliomata

25. Stein am Rhein, en el cantón suizo de Schaffhausen.

                                                     Stein am Rhein, en el cantón suizo de Schaffhausen.

26. Melancólico Rin. Blankenhornsberg. Autor, Chekobero

                                                   Melancólico Rin. Blankenhornsberg. Autor: Chekobero

27. Otra vista Heidelberg y el río Neckar, afluente del Rin. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

                     Otra vista Heidelberg y el río Neckar. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

28. Rüdesheim am Rhein, en la región alemana de Hesse. Autor, Analox - Admiré

                                 Rüdesheim am Rhein, en la región alemana de Hesse. Autor: Analox – Admiré

 

“El sol se oculta, el atardecer llega, cae la noche, los tejados de la ciudad forman uno solo; los montes se funden en un único montón de tinieblas donde se hunde y se pierde la gran claridad blanca del Rin. Brumas de gasa ascienden lentamente del horizonte al cénit. El pequeño Dampfschiff (vapor) de Maguncia a Bingen acaba de situarse en el lugar que ocupa durante la noche en el muelle, frente por frente del hotel Victoria; las lavanderas, con sus ríos de ropa en la cabeza vuelven a casa por las hondonadas; los ruidos se apagan, callan las voces; un último resplandor rosa, que se parece al reflejo del otro mundo sobre el rostro lívido de un moribundo, colorea todavía durante algún tiempo, en la cima de su peña, el Ehrenfels, pálido, decrépito y descarnado. Después se desvanece y entonces parece como si la torre de Hatto, que pasaba casi desapercibida dos horas antes, aumentase de tamaño y se apoderase del paisaje. El humo que despedía durante el día era oscuro; ahora, poco a poco, con los reflejos de la fragua se había vuelto rojo, y como el alma de un malvado que se venga, se hacía cada vez más luminoso a medida que el cielo se iba ennegreciendo”.

Todas las citas literarias se han extraído de la obra “El Rin”. Victor Hugo
Ediciones Laertes, 1995

 

29. Noviembre en el valle del Rin. Braubach. Autor, Kismihok

                                                 Noviembre en el valle del Rin. Braubach. Autor: Kismihok

30. Rotterdam, en los Países Bajos, junto al Rin. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

                          Rotterdam, en los Países Bajos. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

31. Uno de los muchos castillos del Rin. Renania-Palatinado. Autor, Lassi.Kurkijarvi

                             Uno de los muchos castillos del Rin. Renania-Palatinado. Autor: Lassi.Kurkijarvi

32. Rin en Mainz-Bingen. Renania-Palatinado. Autor, Frans16611

                                             El río en Mainz-Bingen. Renania-Palatinado. Autor: Frans16611

33. Paisaje del delta del Rin, en el Mar del Norte. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor, Ayacata7

               Paisaje del delta del Rin, en el Mar del Norte. Boceto de Clarkson Stanfield. 1833. Autor: Ayacata7

34. Puesta de sol en el río Rin. Autor, Keyate

                                                     Puesta de sol sobre las aguas del río. Autor: Keyate

Publicado el Deja un comentario

La Biennale di Venezia. En busca del espíritu de la Ciudad de los Canales

La Biennale di Venezia, o en busca del espíritu de la Ciudad de los Canales

Hoy da comienzo en Venecia su glamorosa Mostra Internacional de Cine, la 70 edición de la Biennale que hasta el próximo 7 de septiembre deslumbrará al mundo cinematográfico con su repertorio de films para todos los gustos. Es ésta una ocasión ideal que nos permitirá aunar en un entorno único la élite del cine en su más fastuosa expresión, con el entorno aún más elitista, señorial, romántico y vetusto de la Venecia que todos conocemos. ¿Qué tiene esta ciudad encaramada a 118 islas junto al mar Adriático, en la laguna de Venecia, con sus 150 canales y sus más de 400 puentes atravesando la ciudad en todos los sentidos? ¿Qué poseen los palacios, las iglesias, las plazas o las colecciones artísticas venecianas que no tengan otros lugares como Florencia, Nápoles o la mismísima Roma, la que fue centro indiscutible del mundo durante casi un milenio…?

2. Canal de Venecia. Una vista de cine. Ghetu Daniel

                                                      Canal de Venecia. Una vista de cine. Ghetu Daniel

3. Destino, Venecia. Autor, Rodrigo Soldon

                                                             Destino, Venecia. Autor: Rodrigo Soldon

4. Gran Canal y Basílica della salutte. Canaletto. Óleo fechado en 1697

                                        Gran Canal y Basílica della salutte. Canaletto. Óleo fechado en 1697

5. Canal y góndola. Autor, Alex Scarcella

                                                                Canal, puente y barca. Autor: Alex Scarcella

6. Fachada de San Moisè. Autor, Paolagospo

                                                            Fachada de San Moisè. Autor: Paolagospo

7. Vista nocturna del Gran Canal de Venecia. Autor, Jdiego Gr

                                               Vista nocturna del Gran Canal de Venecia. Autor: Jdiego Gr

La atracción de Venecia resiste cualquier interpretación lógica. Y es que, tal vez, debamos buscar más en las impresiones indelebles de nuestros sentidos que en el denso currículum que sobre “La ciudad de los Canales” ofrece cualquier enciclopedia al uso. Venecia es Venecia, y ya en el siglo XIX el famoso escritor Mark Twain (que luego se haría universalmente famoso por sus inolvidables “Tom Sawyer” y “Las aventuras de Huckleberry Finn”) renunciaba por completo a todo intento de explicar esa atracción lánguida y a la vez excitante que a todos nos envuelve cada vez que visitamos la ciudad… Renunció, sí. Y de seguido escribió esto:

“Vemos a las niñas y a los niños salir en las góndolas con sus niñeras, a tomar el aire. Vemos a familias austeras, con el libro de oraciones y el rosario, subir a la góndola vestidos con las galas del domingo, e irse flotando a misa. Y a medianoche, vemos como se abre el teatro y se deshace de su enjambre de juventud y belleza; escuchamos los gritos de los gondoleros y contemplamos cómo salta a bordo la multitud, forcejeando, y la negra masa de barcas que se deslizan por las avenidas iluminadas por la luna; vemos cómo se separan aquí y allá, y desaparecen por calles divergentes; escuchamos las débiles risas y las remotas despedidas que flotan en la distancia; y luego, cuando ha pasado ya la curiosa procesión, disfrutamos de solitarios tramos de aguas resplandecientes, de edificios majestuosos, de sombras emborronadas, de extraños rostros de piedra que se mueven sigilosamente a la luz de la luna, de puentes solitarios, de barcas detenidas, ancladas. Y por encima de todo ello, se cierne esa misteriosa quietud, ese silencio furtivo, que tanto le conviene a esta Venecia, vieja y soñadora”.

De la obra: “Guía para viajeros inocentes”. Mark Twain
Ediciones del Viento, 2009

8. El tétrico puente de los Suspiros, el último paseo de los condenados. Autor, Raúl Soriano

                      El tétrico puente de los Suspiros, último paseo de los condenados. Autor: Raúl Soriano

9. Piazza San Marco. Autor, Fabriziosinopoli

                                                            Piazza San Marco. Autor: Fabriziosinopoli

10. Un paseo por Venecia. Autor, Rodrigo Soldon

                                                          Un paseo por Venecia. Autor: Rodrigo Soldon

11. Anochecer en Venecia. Autor, José María Cuéllar

                                          Anochecer en la Ciudad de los Canales. Autor: José María Cuéllar

12. Venecia en blanco en negro. Autor, Giovy It

                                                           Venecia en blanco en negro. Autor: Giovy It

13. Basílica de Santa María della Salute, Venecia. Autor, Rodrigo Soldon

                                               Basílica de Santa María della Salute. Autor: Rodrigo Soldon

14. Vista de Venecia. Palacio Ducal y parte de San Giorgio. Joseph Mallord William Turner. Óleo sobre lienzo, 1841

     Vista de Venecia. Palacio Ducal y parte de San Giorgio. Joseph Mallord William Turner. Óleo sobre lienzo, 1841

La magia y la decadencia sublime de Venecia han sido evocadas por infinidad de visitantes a lo largo de los siglos, y este extracto del famoso libro de viajes de Mark Twain, escrito hacia 1869, nos sugiere ante todo un paisaje sentimental: no tiene más pretensiones, ni pretende esgrimirse como definición, pero lo dice todo. Parece como si “La ciudad de los Canales”, la “Serenissima” asomada al Adriático desde donde dominó antaño el devenir comercial y cultural de medio mundo, haya conseguido atesorar desde entonces esa sutil mirada introspectiva de las glorias perpetuadas en piedra, esa patina del tiempo que posee una obra de Tizziano y que dice tanto sobre lo que fue, más allá de lo que hoy queramos otorgarle. En cualquier caso es indiscutible que la mirada señorial de Venecia sigue viva en el presente, atraviesa el tiempo y las aguas calmas de su laguna maternal para venir a nosotros y ofrecernos un hechizo tejido de agua, de piedra y sueños viajeros. Evocaciones que, como ya observó Twain, avanzan en lánguida procesión de góndolas por los rincones más sensibles de nuestra imaginación… ¿Es éste el secreto que encierra “La Serenissima”? Nosotros renunciamos a entenderlo y por ello, simplemente, les invitamos a descubrir sus rincones y maravillas más emblemáticas gracias al siguiente post fotográfico. Eso sí: esperamos sinceramente que, de tener una respuesta a este misterio, tengan a bien iluminarnos dándonos también su opinión…

15. Canale Grande di Venezia. Autor, Axel V

                                                               Canale Grande di Venezia. Autor: Axel V

16. Uno de los numerosos puentes de Venecia. Autor, Luca.Sartoni

                                           Uno de los numerosos puentes de la ciudad. Autor: Luca.Sartoni

17. Noche y marea alta en la Piazza San Marco. Autor, Mikealex

                                             Noche y marea alta en la Piazza San Marco. Autor: Mikealex

18. Vista del puente Rialto. Autor, Axel V

                                                                 Vista del puente Rialto. Autor: Axel V

19. Venecia. Fondeadero desde la Giudecca. Canaletto. Óleo sobre lienzo, 1740

                                Venecia. Fondeadero desde la Giudecca. Canaletto. Óleo sobre lienzo, 1740

5

La “Serenissima” y su bella puesta de sol. Autor: desconocido

20. La canción del gondolero. Autor, Luca.Sartoni

                                                          La canción del gondolero. Autor: Luca.Sartoni

Publicado el 3 comentarios

Tierras de agua y bruma. Los loch más famosos de Escocia

Tierras de agua y bruma. Los loch más famosos de Escocia

Es el país de María Estuardo, de Walter Scott y del famoso explorador Mungo Park. Las tierras escocesas atraen a miles de visitantes todos los años atraídos por sus tierras altas cubiertas de brezos, sus valles boscosos y el cielo gris, bajo el que se despliegan leyendas e historias trágicas protagonizadas por clanes rivales en una eterna disputa por sus dominios. Pero la joya natural de Escocia son sin duda sus bellísimos lagos (denominados Loch en el lenguaje local), especialmente abundantes en las regiones de las Central Lowlands y las Highlands.

Loch Rannoch, Loch Cluaine o Loch Tummel son solo algunos de los más bellos, enclavados en bellos paisajes de colinas despejadas y brezales de tonalidades rojizas, extendidos sin solución de continuidad hasta el brumoso horizonte. Loch Duich es muy conocido por ser el lugar en que se encuentra el famosísimo Eilean Donan Castle, destruido en 1719 por un levantamiento Jacobita y reconstruido dos siglos después para deleite de fotógrafos y viajeros de todo el mundo. Aunque por supuesto, la visita incluye de forma obligada dos de los lagos más famosos de Europa: Loch Lommond, el más grande de los lagos escoceses y famoso por las muchas islas que contiene en su interior, algunas de las cuales fueron creadas en épocas remotas para hacer del lugar un bastión inexpugnable; y el eterno Loch Ness, universalmente conocido por los supuestos avistamientos de un monstruo acuático legendario, y poseedor de una de las ruinas más visitadas y fotografiadas del país, el Castillo Urquhart. Tómense un minuto y disfruten con estas excelentes fotografías… Porque se trata de una de las zonas que uno no debería nunca dejar de recorrer, al menos una vez en su vida.

1. Lago de Menteith. Autor, Nicolas Valentin

                                                            Lago de Menteith. Autor: Nicolas Valentin

2. Lago de las Highlands. Autor, Ben Hanbury

                                                           Lago de las Highlands. Autor: Ben Hanbury

3. Bassenthwaite y Escocia en la cima del Dodd. Autor, Ed.ward

                                             Bassenthwaite y Escocia en la cima del Dodd. Autor: Ed.ward

4. Árbol a orillas del Loch Lomond. Autor, Beth M527

                                                      Árbol a orillas del Loch Lomond. Autor: Beth M527

5. Castillo escocés en las Highlands. Autor, Ben Hanbury

                                                   Castillo escocés en las Highlands. Autor: Ben Hanbury

6. Lochleven Castle, donde María, Reina de los escoceses, estuvo prisionera. Autor, Beth M527

                   Lochleven Castle, donde María, Reina de los escoceses, estuvo prisionera. Autor: Beth M527

7. Loch Tay. Autor, Pioilo

                                                                            Loch Tay. Autor: Pioilo

8. Lago y las eternas nubes de las Highlands. Autoer, Beth M527

                                            Lago y las eternas nubes de las Highlands. Autor: Beth M527

9. Brezales, la vegetación típica de las Highlands. Autor, Michel27

                                            Brezales, la vegetación típica de las Highlands. Autor: Michel27

10. Lluvia sobre el lago. Autor, Mat's Eye

                                                                  Lluvia sobre el lago. Autor: Mat’s Eye

11. Montañas, bosques y lago. Autor, Kopretinka

                                                         Montañas, bosques y lago. Autor: Kopretinka

12. Espejo en el cielo de Escocia. Autor, Arosablue_

                                                        El espejo del cielo en Escocia. Autor: Arosablue

13. Un descanso en el camino. Autor, Virtualwayfarer

                                                      Un descanso en el camino. Autor: Virtualwayfarer

14. Eilean Donan Castle. Autor, Beth M527

                                                              Eilean Donan Castle. Autor: Beth M527

15. Anochecer en el Loch Lomond. Autor, Ben Matthews

                                                   Anochecer en el Loch Lomond. Autor: Ben Matthews

16. En algun lugar de las Highlands. Autor, Notfrancois

                                                    En algún lugar de las Highlands. Autor: Notfrancois

17. Día brumoso sobre el lago. Autor, Fede

                                                               Día brumoso sobre el lago. Autor: Fede

18. El famoso Lago Ness. Autor, Víctor González

                                                         El famoso Lago Ness. Autor: Víctor González

19. Loch Long en un día nublado. Autor, Beth M527

                                                         Loch Long en un día nublado. Autor: Beth M527

20. Recordando a los Highlanders. Autor, Beth M527

                                                       Recordando a los Highlanders. Autor: Beth M527

Publicado el Deja un comentario

La Serenissima del Mar del Norte, Un paseo por los canales de Ámsterdam

La Serenissima del Mar del Norte, Un paseo por los canales de Ámsterdam

Cuando un puñado de granjeros y pescadores llegaron a la zona en el siglo XIII navegando por el río Amstel hasta su desembocadura, nadie imaginó que de aquel viaje surgiría una de las ciudades más atractivas y cosmopolitas del mundo: Ámsterdam, la Venecia del Norte. Hoy la ciudad cuenta con más de 750.000 habitantes y es uno de los hitos del turismo europeo y mundial, que recala en la capital de los tulipanes para deleitarse con su despliegue de canales, sus mercados al aire libre, las casas señoriales del siglo de Oro holandés y también, por qué no decirlo, con el humo embriagador del cannabis en los célebres coffeeshops del casco antiguo, los locales autorizados para el consumo de drogas blandas.

En el siguiente post les invitamos a un paseo visual y descriptivo por el Ámsterdam más turístico, pero también por el menos conocido. Un paseo por sus puentes, por sus barrios y sus tiendas, un viaje en busca del espíritu que ha animado desde sus comienzos a esta ciudad asomada al frío Mar del Norte, y que durante más de un siglo lideró junto a países como España e Inglaterra las vías comerciales de los cinco continentes. Asomarse a Ámsterdam merece la pena, esperamos sinceramente que lo disfruten…

2. Ámsterdam, la Venecia del norte. Autor, Guillermo Ramírez

                                                Ámsterdam, la Venecia del norte. Autor: Guillermo Ramírez

3. Calles estrechas en Ámsterdam, un día de septiembre. Autor, Moyan Breen

                                   Calles estrechas de Ámsterdam en un día de septiembre. Autor: Moyan Breen

4. Barrio de Joordan. Autor, JenniKate Wallace

                            Barrio de Joordan, el antiguo distrito de la clase obrera. Autor: JenniKate Wallace

5. Edificios en El Patio de las Beguinas (Begijnhof), del siglo XIV. Autor, Dirkjankraan

                               Edificios en El Patio de las Beguinas (Begijnhof), del siglo XIV. Autor: Dirkjankraan

1. Ámsterdam (que proviene de Ámsteler-damme o “dique de Ámstel”, junto al cual se construyó el primer asentamiento) es una ciudad tremendamente viva y cosmopolita. Entre las atracciones más llamativas para el viajero que recala allí por primera vez se encuentran los museos, muchos de ellos preparados para ofrecer multitud de actividades dirigidas especialmente los más pequeños; las playas de Zandvoort, Wijk aan Zee, Bloemendaal y Noordwijk tienen un carácter muy peculiar y ofrecen diversas ofertas deportivas y de ocio, así como platos tradicionales costeros en sus restaurantes que merece la pena degustar con calma; la ciudad atesora además el zoo más antiguo de Europa, y a solo unos cuantos km hacia el exterior es posible encontrar los verdes y amplios espacios de la campiña holandesa repletos de molinos, como Zaanse Schans, un museo al aire libre donde el viajero puede sentirse como si hubiese sido transportado en el tiempo… Si lo que desea es recorrer la ciudad sin las consabidas marchas kilométricas, que a menudo terminan en el hotel con los pies doloridos y sumergidos en agua caliente, no está de más saber que Ámsterdam es la capital mundial de la cultura de la bicicleta y que no puede permitirse el lujo de encontrarse allí y rechazar un paseo en este comodísimo y útil medio de transporte. La mayoría de las calles tienen carriles-bici y puede aparcarse sin problemas en casi cualquier sitio. Claro que en ese caso es mejor no olvidar ni el aspecto de su vehículo ni el lugar elegido, puesto que los últimos censos dan para la ciudad un total de 700.000 ciclistas (el 94% de la población) y más de 7 millones de bicicletas. Además, y según un estudio reciente, cada año desaparecen unas 80.000 en pleno casco urbano, de las cuales la tercera parte acaba misteriosamente en el fondo de algún canal…

6. Rijsksmuseum de Ámsterdam. Autor, Burns!

                                                    Rijsksmuseum de Ámsterdam. Autor: Burns!

7. Biblioteca en el Rijksmuseum. Autor, Ton Nolles

                                                Biblioteca en el Rijksmuseum. Autor: Ton Nolles

8. Bicicletas en la ciudad, el mejor medio de transporte. Autor, Jorge Royan

                                    Bicicletas por la ciudad, el mejor medio de transporte. Autor: Jorge Royan

9. Molinos de viento en Zaanse Schanz, a 10 km de Ámsterdam. Autor, Tania Caruso

                                 Molinos de viento en Zaanse Schanz, a 10 km de Ámsterdam. Autor, Tania Caruso

2. Ámsterdam fue originalmente una ciudad comercial y pesquera, con el arenque como producto principal de exportación, y a principios del siglo XVI disponía ya de una red de canales y presas para controlar el nivel del río y de las mareas, de gran envergadura en las aguas del Mar del Norte. Tras las sangrientas luchas contra los ejércitos españoles, Ámsterdam inició una edad dorada con el establecimiento de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, gracias a la cual arribaban todos los años a la ciudad cientos de barcos cargados de riquezas y productos procedentes de todos los rincones del mundo: África del Sur, Ceilán, Indonesia, norte de Brasil… En el siglo XVII prosperaron los astilleros para fabricar barcos; infinidad de molinos que procesaban materias primas, y por supuesto los edificios suntuosos de la nueva clase burguesa, hoy todavía admirables en el llamado Gouden Bocht (Bucle de Oro) en torno al primer canal (las casas obreras, en cambio, ocupaban el barrio Jordaan de la periferia).

Desafortunadamente la prosperidad no duró mucho, y tras las guerras con Inglaterra por la hegemonía de los mares, y sobre todo con las disputas con Prusia y la “tutela” del país a cargo del ejército de Napoleón, el declive económico se hizo acelerado y llegó a temerse que no tuviera fin. La ocupación de Holanda por las tropas alemanas en 1940 constituyó por otro lado el fondo de una vorágine de terror, un calvario económico y humano sin precedentes que tuvo su máxima expresión en las deportaciones de decenas de miles de judíos hacia los campos de concentración y de exterminio nazis ubicados en media Europa. La historia de Ana Frank, cuya casa puede visitarse hoy como museo, es sin duda el caso más conocido…

10. Otra vista de los molinos de Zaanse Schans. Autor, Johan Wieland

                                    Otra vista de los molinos de Zaanse Schans. Autor: Johan Wieland

11. Palacio Real en Ámsterdam, en la plaza Dam. Autor, Vgm8383

                                      Palacio Real en Ámsterdam, en la plaza Dam. Autor: Vgm8383

12. La casa del señor Tripp, la más ancha de la ciudad. Autor, Jan

                                      La casa del señor Tripp, la más ancha de la ciudad. Autor: Jan

13. La casa del cochero del señor Tripp, la más estrecha de Ámsterdam. Justo en frente de la anterior. Autor, HenkLiu

    La casa del cochero del señor Tripp, la más estrecha de Ámsterdam. Justo enfrente de la anterior. Autor: HenkLiu

3. Como reminiscencia de su pasado comercial, los mercados de Ámsterdam siguen siendo uno de los lugares turísticos más atractivos de la ciudad. Entre ellos no hay que perderse el Albert Cuyp, considerado el mayor al aire libre de Europa con sus más de 300 puestos a lo largo de más de 1 km de recorrido. El Dappermarkt está reconocido por National Geographic como el 8º del ranking mundial de los mejores mercadillos del mundo, solo por detrás de algunos tan impresionantes como el “Grand Bazaar” de Estambul o el “Mercado nocturno de Patpong”, en Bangkok, Thailandia. Pero si lo que quieren es encontrar artículos únicos, existen infinidad de mercados monográficos en Ámsterdam para todos los gustos: en Looier abundan las antigüedades y los objetos de coleccionista; para los amantes de los libros se encuentra Oudemanhuisport, que atesora también grabados o partituras musicales del siglo XIX; y si su pasión son las flores, no puede olvidar acercarse al maravilloso mercado de flores flotante de Ámsterdam, el Bloemenmarkt, con decenas de barcazas-floristerías abiertas al público e instaladas permanentemente sobre las aguas de un canal…

14. Albert Cuyp markt, el mayor mercado al aire libre de Europa. Autor, Shirley de Jong

                      Albert Cuyp markt, el mayor mercado al aire libre de Europa. Autor: Shirley de Jong

15. Detalle del Mercado de flores flotante en la ciudad. Autor, Antoon's Foobar

                  Detalle del Mercado de flores flotante en la ciudad. Autor: Antoon’s Foobar

16. Canal Prinsengracht. A la izquierda, justo antes de la torre, la famosa casa de Ana Frank. Autor, Moyan Brenn

     Canal Prinsengracht. A la izquierda, justo antes de la torre, la famosa casa de Ana Frank. Autor: Moyan Brenn

17. Jardines del museo Geelvinck, ubicados en una lujosa casa del siglo XVII. Autor, David Holt

              Jardines del museo Geelvinck, ubicados en una lujosa casa del siglo XVII. Autor: David Holt

4. Para los amantes de lo prohibido, nada hay más famoso en Ámsterdam como su exclusivo Barrio Rojo (Rosse Buurt), uno de los más permisivos del mundo en cuanto a diversidad sexual, servicios de prostitución o consumo de drogas blandas. Los barrios de Singelgebied, Ruysdaelkade y De Wallen se encuentran en el centro histórico de la ciudad y exhiben locales de alterne abiertos tanto de día como de noche, donde las damas muestran sus encantos justo al otro lado del escaparate. La prostitución está totalmente regulada en Holanda y lo mismo ocurre con el consumo de cannabis y sucedáneos como el hachís, por lo que la ciudad es un verdadero imán que atrae a miles de visitantes ansiosos por curiosear en un mundo de Jauja donde todo está permitido (o al menos así lo parece). Ámsterdam no es sin embargo pionera en estos establecimientos de venta de marihuana (el Sarasani de Utrecht, de 1968, es al parecer el más antiguo local existente en Holanda y un verdadero Templo para los alegres camaradas del fumeteo). Sin embargo, la rutina suele ser similar en todos ellos.

En los coffeeshops, por ejemplo, uno puede consumir hasta 5 gramos de cannabis puro en un día: si lo compra en el propio establecimiento la broma le sale a unos 10 € el gramo, aunque son muchos los que utilizan el local como un parador de autoservicio llevándose allí su propio material, a fin de liarse el porro y fumarlo tranquilamente en un rincón apartado… aunque en ese caso tendrá que consumir alguna otra cosa dentro del garito (y hacerlo mientras todavía se encuentra en condiciones, claro está). Además de cannabis se venden también bebidas como té, café, leche o zumos naturales de frutas, de modo que el local también es utilizado por numerosos visitantes que solo desean experimentar el placer de encontrarse allí observando al respetable mientras toman un refrigerio. De hecho, el ambiente resulta en ese sentido de lo más normal: parecidos a un restaurante, los coffeeshops son lugares pequeños con mesas y sillas; ceniceros; música y diversos aparatos de entretenimiento para uso de los clientes, como mesas de ajedrez, cartas, televisión y mesas de billar… Por supuesto, en sus reglamentaciones se prohibe terminantemente circular por el establecimiento y hacer fotos a los fumadores como si fuesen reliquias de museo.

18. El famoso Red Light District de Ámsterdam, en pleno día. Autor, Nenyaki

                                     El famoso Red Light District de Ámsterdam, en pleno día. Autor: Nenyaki

19. Red Light district, durante la noche. Autor, Robert Andersson

                  Red Light District en pleno funcionamiento durante las horas nocturnas. Autor: Robert Andersson

20. Callejuela entre la plaza Dam y el museo Van Gogh. Autor, Moyan Green

                                   Callejuela entre la plaza Dam y el museo Van Gogh. Autor: Moyan Green

21. Vista invernal de los canales de Ámsterdam. Autor, Eugene Phoen

                                   Vista invernal de los canales de Ámsterdam. Autor: Eugene Phoen

5. La relación de Ámsterdam con el agua viene de antiguo. Ya en los primeros años de su fundación los autóctonos hubieron de desecar grandes extensiones de terreno pantanoso e inundado periódicamente por las mareas, y para ello construyeron una serie de presas y diques de los cuales el más antiguo es el situado debajo de la actual Plaza Dam, hoy corazón de la ciudad. Pero si hay algo por lo que se conoce a Ámsterdam hasta en el parvulario es precisamente por su red de canales, de los cuales existen unos 160 por toda la ciudad, atravesados por más de 1.200 puentes y con 2.700 barcos-casa flotantes arrimados a sus orillas. Este año la ciudad celebra el 400 aniversario de este laberinto acuático, considerado Patrimonio Cultural de la Unesco desde 2010, aunque en un principio fueron simples vías para transportar las mercancías de forma cómoda por medio de barcazas. En el siglo XVII se utilizaban asimismo como cloacas colectivas adonde se arrojaban todas las inmundicias imaginables desde balcones, puertas y ventanas. Se sabe que los marineros lanzaban vítores ante el hedor de las cloacas mucho antes de avistar Ámsterdam, al regresar de sus largas travesías por medio mundo, puesto que era éste y no la voz del vigía la primera señal de que la ciudad se encontraba próxima.

Por supuesto, no es recomendable visitar Ámsterdam sin realizar un crucero por los canales. Existen numerosas ofertas y muchísimos lugares por todo el centro de la ciudad desde donde uno puede subirse a los botes, aunque antes de hacerlo es necesario adquirir un ticket en las taquillas situadas junto a la Estación Central y las calles Damrak y Rokin. Por una media de 20€ es posible pasar el día recorriendo los canales a lo largo de las tres rutas establecidas (Green Line, Red Line y Blue Line) y con paradas libres en cualquier punto para efectuar compras o realizar las visitas que considere necesarias: el bote siempre le estará esperando a su vuelta. Todos los canales tienen un trazado concéntrico en torno al núcleo histórico y crean numerosos islotes de pintoresco aspecto y apreciables únicamente a vista de pájaro. El más antiguo de los canales es el Singel, que rodea a la ciudad, pero sin duda todo el trasiego de locales y turistas se dirige hacia aquellos que conforman el cinturón de oro de Ámsterdam, bellísimas calles acuáticas cruzadas por puentes de leyenda que como el de los Señores (Herengracht), fueron construidas como barrios residenciales para las acaudaladas familias de comerciantes en los lejanos años del siglo XVII. Los edificios, de un lujo ostentoso, se asoman plácidamente a las aguas y desfilan en un continuo perfilado además por el ramaje de miles de olmos, el árbol típico de los canales de la ciudad.

22. Edificios entre la plaza Dam y el barrio de Joordan. Autor, Moyan Brenn

                                   Edificios entre la plaza Dam y el barrio de Joordan. Autor: Moyan Brenn

23. Típico canal en Ámsterdam. Autor, Joao Maximo

                                                    Típico canal en Ámsterdam. Autor: Joao Maximo

24. Nocturno en los canales, cerca del Rijksmuseum. Autor, Martin Schmid

                              Nocturno en los canales, cerca del Rijksmuseum. Autor: Martin Schmid

Publicado el Deja un comentario

En el país de ensueño. Un viaje por los castillos del valle del Loira

En el país de ensueño. Un viaje por los castillos del valle del Loira

El río Loira, uno de los más importantes de Francia, atesora en su curso medio un auténtico país de cuento. Pueblos de idílico aspecto medieval asomando en sus márgenes, castillos de ensueño, belleza natural, la Francia de los nobles y de los reyes en su más puro estado desplegada como un tapiz de excelsos colores ante la vista deslumbrada del visitante. En el Valle del Loira, entre Sully-sur-Loire y Chalonnes-sur-Loire, hubo infinidad de batallas entre ingleses y franceses durante la guerra de los Cien Años, y todavía antes fue el escenario del choque entre musulmanes y carolingios durante la batalla de Poitiers. Pero los castillos y palacios que hoy vemos no nacieron con finalidad defensiva. Sus moradores los construyeron durante la época renacentista pensando más en el descanso y el ocio que en la guerra, por lo que crearon verdaderos palacios del placer, mansiones, parques, puentes y bosques de caza diseñados tan solo para uso y disfrute de sus acaudalados propietarios.

Las masas forestales, los viñedos y las colinas que dominan el plácido curso del Loira entre Orleáns y Saumur esconden pueblos históricos de alta alcurnia como Blois o Tours. De hecho, es tal la concentración de naturaleza, historia y monumentos en un espacio tan limitado que el conjunto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Hoy podemos conocer cómodamente los 42 castillos existentes gracias a diversos itinerarios fluviales y de carretera en toda la región, pero como aperitivo os invitamos a un recorrido fotográfico que de seguro os impresionará por la belleza de las imágenes. Esta es la estampa más señorial de Francia: disfrútenla, ¡y no demoren mucho la visita!

Ciudad de Blois, junto al Loira. Autor, Paolo Ramponi

                                                    Ciudad de Blois, junto al Loira. Autor: Paolo Ramponi

Castillo y villa de Montrésor. Autor, Sybarite48

                                                          Castillo y villa de Montrésor. Autor: Sybarite48

Castillo de Saumur. Autor, Paolo Ramponi

                                                           Castillo de Saumur. Autor: Paolo Ramponi

Montpoupon (Indre-et-Loire)

                                                           Castillo de Montpoupon. Autor: Sybarite48

Castillo de Langeais, del siglo X. Autor, Paolo Ramponi

                                                 Castillo de Langeais, del siglo X. Autor: Paolo Ramponi

Castillo de la Giraudière. Autor, Vitruve

                                                               Castillo de la Giraudière. Autor: Vitruve

Castillo de Chenonceaux. Autor, Javier D.

                                                            Castillo de Chenonceaux. Autor: Javier D.

Castillo de Chenonceaux. Autor, Dan Lundberg

                                                        Castillo de Chenonceaux. Autor: Dan Lundberg

Castillo de Chaumont sur Loire. Autor, Jordi Chueca

                                                    Castillo de Chaumont sur Loire. Autor: Jordi Chueca

Castillo de Azay-le-Rideau. Autor, Dan Lundberg

                                                     Castillo de Azay-le-Rideau. Autor: Dan Lundberg

Paseo fluvial frente al castillo de Chenonceaux. Autor, Daniel Jolivet

                                         Paseo fluvial frente al castillo de Chenonceaux. Autor: Daniel Jolivet

Paisaje rural del Alto Loira. Autor, Lain@ G fait une pause

                                                 Paisaje rural del Alto Loira. Autor: Lain@ G fait une pause

Paisaje de La Campaigne, en el país del Loira. Autor, Lain@ G fait une pause

                                 Paisaje de La Campaigne, en el país del Loira. Autor: Lain@ G fait une pause

Niebla sobre el Loira, en invierno. Autor, Arnaud Abélard

                                               Niebla sobre el Loira, en invierno. Autor: Arnaud Abélard

Fortaleza de Chinon, en el río Vienne. Autor, Photos-chinon.cite-creative

                                    Fortaleza de Chinon, en el río Vienne. Autor: Photos-chinon.cite-creative

Fachada del castillo de Chambord, de estilo renacentista. Autor, Poluz

                                     Fachada del castillo de Chambord, de estilo renacentista. Autor: Poluz

Espectacular puente de piedra en La Charité sur Loire. Autor, Akial

                                        Espectacular puente de piedra en La Charité sur Loire. Autor: Akial

Claustro de la abadía de la Chaise-Dieu. Autor, Charlotte Ségurel

                                         Claustro de la abadía de la Chaise-Dieu. Autor: Charlotte Ségurel

Una de las salas del castillo de Cheverny, en el país del Loira. Autor, B.roveran

                               Una de las salas del castillo de Cheverny, en el país del Loira. Autor: B.roveran

La Loire

                                                       Una bella vista del río Loira. Autor: Daniel Jolivet

Típica calle medieval de Montrésor, junto al Loira. Autor, B.roveran

                                        Típica calle medieval de Montrésor, junto al Loira. Autor: B.roveran

Otra vista del castillo de Chenonceaux. Autor, Telemaque

                                                Otra vista del castillo de Chenonceaux. Autor: Telemaque

Chambord Terrace

                                                   Otra vista del castillo de Chambord. Autor: Blieusong

Puesta de sol en el Loira. Autor, Stephendl

                                                          Puesta de sol en el Loira. Autor: Stephendl

Publicado el Deja un comentario

Un mundo de Cine. Locarno y su Festival Internacional junto al Maggiore

Un mundo de Cine. Locarno y su Festival Internacional junto al Maggiore

Dentro del habitual despliegue de certámenes y festivales veraniegos en Europa, destaca especialmente por su prestigio y originalidad el Festival Internacional de Cine de Locarno. Este año celebra su 66 Edición durante los días 7 al 17 de agosto, con tres secciones competitivas abiertas y a cual más atractiva. Sin duda, la más popular es la que se organiza al aire libre en la Piazza Grande de la localidad, con espacio para 8.000 espectadores. Se trata de todo un homenaje a los añorados cines de verano que a mediados del siglo XX (época de la creación del Festival) eran la atracción principal en pueblos y ciudades para un público ávido de emociones fuertes. En la presente Edición podremos disfrutar de un total de 42 películas, entre las que destacan dos obras españolas: el nuevo filme de Albert Serra, Historia de la Meva Mort, y Costa da Morte, del gallego Lois Patiño.

Locarno es una bella y turística ciudad suiza a orillas del lago Maggiore, o lago Mayor, una enorme extensión de agua de origen alpino compartida conjuntamente por Italia y el cantón suizo del Tesino. El Lago Maggiore tiene una longitud aproximada de 54 km, mientras que la anchura media es de solo 4 km, por lo que su forma es la de una larga y retorcida lengua bajo las crestas nevadas de los Alpes. Rodeada de bosques lujuriantes y de localidades de evocadora belleza como Pallanza, Stresa o Arona, Locarno es en la actualidad una de las metas más frecuentadas y llamativas del turismo mundial. Para los que gusten de aprovechar bien el día entre proyección y proyección, pocas ciudades en Europa les ofrecerán la combinación perfecta de historia, naturaleza y belleza idílica como Locarno. Aparece por primera vez en escritos a principios del siglo IX, aunque se da por seguro que ya en época romana existía en el mismo sitio una ciudad importante con mercado y puerto a orillas del lago. Durante la Edad Media la comuna original fue disputada a partes iguales por el Imperio Romano Germánico y Milán. De esta última procedía la familia Visconti, quien hizo suya la famosa fortaleza (siglo XII) que hoy puede admirarse en la villa y que disponía de muros de protección, torres de vigilancia y hasta su propio puerto junto al Maggiori. El castello Visconteo sirvió como alojamiento de la guarnición local hasta la expulsión definitiva de los Visconti en 1513.

Estos son algunos de los atractivos más reseñables de la ciudad y su entorno:

Los Alpes nevados sobre el lago. Autor, Smannion

                                                       Los Alpes nevados sobre el lago. Autor: Smannion

Amanecer en Locarno. Autor, Laurenz Bobke

                                                         Amanecer en Locarno. Autor: Laurenz Bobke

El Locarno más medieval. Autor, Koen

                                                               El Locarno más medieval. Autor: Koen

1. Locarno. El atractivo principal de Locarno (del celta Loc-ar-on, que significa lugar junto a un lago) es sin duda su Piazza Grande, de imponentes dimensiones, caracterizada por unas fachadas señoriales y arcadas de estilo lombardo que le aportan en conjunto una maravillosa apariencia medieval. Un paseo por la Città Vecchia para admirar las antiquísimas casonas, los patios y callejones estrechos; visitar la Piazzetta delle Corporazioni o el castello Visconteo, actualmente museo arqueológico de la ciudad; o incluso contemplar el monasterio franciscano del siglo XIII en la localidad, son paradas obligadas para cualquier amante de los pueblos históricos y con sabor añejo. Locarno, en este sentido, no les defraudará.

Basílica de S. Vittore. Autor, Juergen.mangelsdorf

                                                     Basílica de S. Vittore. Autor: Juergen.mangelsdorf

Vista del lago desde la ciudad. Autor, Fritztram

                                                       Vista del lago desde la ciudad. Autor: Fritztram

2. Santuario Madonna del Sasso. Este santuario se encuentra en Orselina, muy cerca de Locarno y del lago Maggiore, y es el lugar de peregrinación más famoso de la Suiza italiana puesto que fue allí donde la Santísima Virgen María se apareció a Fra Bartolomeo d’Ivrea en 1480. De estilo románico, fue renovado completamente en 1902 y su acceso puede realizarse de dos formas igualmente atractivas: en peregrinación, utilizando el Vía Crucis que desde la localidad más cercana sube hasta allí flanqueado por capillas típicas; o por medio de un funicular. Las vistas del lago y los valles alpinos desde el Santuario invitan a la paz y al recogimiento, y son sin duda un aliciente para la renovación y el fortalecimiento de la Fe Cristiana.

Primavera en Locarno. Autor, Basile23

                                                             Primavera en Locarno. Autor: Basile23

Un rincón en el casco antiguo de la ciudad. Autor, Bbarblan

                                               Un rincón en el casco antiguo de la ciudad. Autor: Bbarblan

Todo preparado para el comienzo de la sesión. Autor, Loungerie

                                           Todo preparado para el comienzo de la sesión. Autor: Loungerie

3. Valle Verzasca. Los primeros asentamientos en el valle Verzasca datan el período Neolítico (alrededor del 1.800 a.C). Para los amantes de lo misterioso destaca sin duda la Sass de Striöi, una roca con grabados de tazas, cruces y dos formas de pie cuyo origen se remonta al menos hasta el siglo VII a.C. La traducción literal del nombre de la piedra es “Roca de las brujas”.

Piazza Grande de Locarno. Todo preparado para el Festival de cine. Autor, Keepthebyte

                      Piazza Grande de Locarno. Todo preparado para el Festival de cine. Autor: Keepthebyte

Arquitectura extrovertida. Autor, David Pc

                                                              Arquitectura extrovertida. Autor: David Pc

4. El Ferrocarril de Centovalli. Se trata de una línea de vía angosta de casi 60 km de longitud que conduce a lo largo de bellos paisajes alpinos por el Centovalli (Cien Valles) y el valle Viggezo. Su trazado atraviesa viaductos espectaculares y gargantas de gran profundidad, destacando además un variado repertorio de túneles, cascadas y sombríos bosques de castaños y hayedos. Es sin duda paseo obligado para los que deseen disfrutar por unos días del sosiego y las vistas montañesas de Locarno.

Otra vista del castillo Visconti. Autor, David Pc

                                                          Vista del castello Visconteo. Autor: David Pc

Otra vista del castillo. Autor, Juergen.mangelsdorf

                                                   Otra vista del castillo. Autor: Juergen.mangelsdorf

Embarcadero de piedra en el lago. Autor, Zigel

                                                     Embarcadero de piedra en el lago. Autor: Zigel

5. Parque Nacional Locarnese. Nacido como proyecto conjunto de 14 comunas y 13 comunidades en toda la región, puede accederse a este espacio natural a la altura de las islas de Brissago, en el lago Maggiore. Toda la región se encuentra repleta de bosques mágicos y paisajes de leyenda, a lo que se une un añejo sabor histórico y tradicional en sus aldeas perdidas o en la gastronomía que atesora este rincón de belleza inigualable (el embutido, los quesos y los platos preparados con castañas son típicos de toda la zona).

Locarno. Vista sobre el lago. Autor, Matthias Burch

                                                   Locarno. Vista sobre el lago. Autor: Matthias Burch

De crucero por el lago. Autor, Zigel

                                                             De crucero por el Maggiore. Autor: Zigel

6. Islas de Brissago. Son un grupo de dos islotes ubicados en la parte suiza del lago Maggiore, al sur de Locarno. San Pancrazio es la mayor de ellas y alberga el único jardín botánico de Suiza existente en una isla. Su historia es muy peculiar y se inicia en 1885, cuando fue a instalarse allí la baronesa Antoinette de Saint-Léger para crear un rincón dedicado al arte y la vida mundanal (el escritor irlandés James Joyce estuvo alojado allí). Tras su venta en 1927 fue adquirida por el alemán Max Emden, que la vistió de plantas exóticas e hizo construir el edificio actual, la dársena y el baño romano. Allí, cada tarde y en compañía de bellas mujeres, el místico propietario se colocaba al borde del agua y lanzaba una moneda. La ninfa que tras introducirse en el estanque conseguía recogerla compartía esa noche su lecho. En 1949 las islas pasaron a ser propiedad del cantón.

Vista del santuario Madonna del Sasso. Autor, Capitán Jen

                                              Vista del santuario Madonna del Sasso. Autor: Capitán Jen

Una vista de cine de la Piazza Grande. Autor, Mbeo

                                                  Una vista de cine de la Piazza Grande. Autor: Mbeo

Estrechas calles en el casco antiguo. Autor, Lyonel Kaufmann

                                             Estrechas calles en el casco antiguo. Autor: Lyonel Kaufmann

7. Cruceros por el Lago Maggiore. Gracias a los barcos de “Navigacione Lago Maggiore” puede realizarse un romántico y evocador viaje de 3 horas por el lago, disfrutando no solo de las hermosas vistas alpinas y de unas orillas cuajadas de bosques, aldeas y mansiones de piedra, sino también de las islas Borromeo, en el lado italiano, las islas de Brissago o el castillo de Cannero (siglos XI y XII), construido sobre una isla rocosa. Este castillo guarda una historia funesta de luchas sangrientas por su dominio, pero tras su decadencia a partir del siglo XVII el destino le brindó las más sorprendentes funciones: fue utilizado como base para pescadores; como refugio de contrabandistas, e incluso resultó ser el centro de operaciones de una banda de falsificadores.

Vista norcturna de la Piazza Grande. Autor, Patrick Stämpfli

                                              Vista nocturna de la Piazza Grande. Autor: Patrick Stämpfli

Nocturno en la Piazza Grande. Autor, Jody Sticca

                                                    Nocturno en la Piazza Grande. Autor: Jody Sticca

Islas de Brissago. Al fondo y a la izquierda, Locarno. Autor, ACP

                                           Islas de Brissago. Al fondo y a la izquierda, Locarno. Autor: ACP

8. Mirador de Cardada. Desde Locarno puede realizarse un espectacular viaje en funicular hasta Cardada, paraíso de paz y naturaleza salvaje a 1.340 metros de altura desde donde pueden admirarse unas espléndidas vistas de los valles alpinos próximos y las cumbres nevadas del Dufourspitze o el monte Rosa. Para los que quieran seguir ascendiendo existe la alternativa de tomar un telesilla hasta Cimetta, a casi 1.700 metros, base para realizar infinidad de excursiones de senderismo aptas para todos los gustos. La oferta se completa con refugios alpinos y 5 restaurantes a cual más tentador.

Puente de Salti en el Valle Verzasca, una de las excursiones más atractivas junto a Locarno. Autor, Tambako the Jaguar

 Puente de Salti en el Valle Verzasca, una de las excursiones más atractivas en Locarno. Autor: Tambako the Jaguar

Publicado el 2 comentarios

Madre Volga. Un viaje a la cuna de la vieja Rusia

Madre Volga. Un viaje a la cuna de la vieja Rusia

Conocido y respetado desde siempre por sus pobladores, el Volga (nombre de origen eslavo que quiere decir “húmedo”) es el río por excelencia del continente euroasiático. Fue Rha para los escitas e Itil según los turcos, mas los que han surcado sus aguas lo conocen simplemente por su apelativo femenino y familiar, tan repetido por otro lado en el folklore ruso: “Madre Volga”. Con mucho el más grande y caudaloso de Europa, lleva tras si un legado cultural e histórico que ha traspasado fronteras convirtiéndolo en una referencia única para quien quiera descubrir, de norte a sur, el país más grande del mundo. Arteria vital y durante muchos siglos indomable, fue el confín de la tierra para los griegos, el país de los remeros del Volga, de las correrías mongolas y también de Stenka Razin, el enigmático y legendario “Pirata del Volga” y líder de los cosacos durante el siglo XVII.

A lo largo de su curso podemos pasar de los inmensos bosques de coníferas al norte, sobre la meseta de Valdái, hogar del lince ártico y de las grandes manadas de renos, y a través de estepas y mesetas surcadas por tributarios tan grandes como cualquiera de los mayores ríos de Europa Occidental, hasta terminar en los bajíos cubiertos de cañaverales a la altura de Astracán, al norte del Caspio, uno de los deltas más extensos de la tierra y durante mucho tiempo hogar de poblaciones mongolas y turcas. Mesetas, llanuras, praderas y pantanos; ciudades históricas, iglesias ortodoxas, gentes de variada etnia, paisajes todos llenos de misterio y evocación épicos. Acompáñennos en este viaje fotográfico por la madre Volga y conozcan algo más del secreto que se esconde en el antiguo país de los “Rus”, la tierra y la cuna donde nace el frío.

 

El Monasterio de Nilov sobre la isla de Stolobnyi, en el lago Seliger y cerca de la cabecera del Volga. Autor, Gorgo

   El Monasterio de Nilov sobre la isla de Stolobnyi, en el lago Seliger, cerca de la cabecera del Volga

Colinas de Valdái, zona del nacimiento del río Volga. Autora, Illya Schurov

                                   Colinas de Valdái, zona del nacimiento del río Volga

Iglesia ortodoxa en Uglich, junto al Volga. Autor, Aleksandr Zykov

                                                     Iglesia ortodoxa en Uglich

Niña pescadora del Volga. Iliá Yefímovich Repin (1874)

                                            Niña pescadora en el río. Obra de Iliá Yefímovich Repin (1874)

Lago Nero junto a la histórica ciudad de Rostov. Monasterio de Spaso-Yakovlevsky. Autor, Alexxx Malev

           Lago Nero junto a la histórica ciudad de Rostov. Monasterio de Spaso-Yakovlevsky

Catedral de San Juan el Bautista, en Uglich. Autor, Alexxx Malev

                                            Catedral de San Juan el Bautista, en Uglich

Río Volga en el Óblast de Nizhniy Novgorod. Autor, Randolf Rautenberg

                                      Río Volga en el Óblast de Nizhniy Novgorod

Los sirgadores del Volga. Iliá Yefímovich Repin (1870-73)

                                           Los sirgadores del Volga. Obra de Iliá Yefímovich Repin (1870-73)

Catedral de la Transfiguración e Iglesia de San Basilio, en Murom. Óblast de Vladimir. Autor, Alexxx Malev

        Catedral de la Transfiguración e Iglesia de San Basilio, en Murom. Óblast de Vladimir

Curso del río Volga a la altura de Myshkin. Oblást de Yaroslavl. Autor, Alexxx Malev

                            Curso del río Volga a la altura de Myshkin. Oblást de Yaroslavl

El lugar donde confluye el río Kotorosl con el Volga. Óblast de Yaroslavl. Autora, Tjukka2

                       El lugar donde confluye el río Kotorosl con el Volga. Óblast de Yaroslavl

Después de la lluvia en Plyos, la Perla del Volga. Isaac Levitan. 1889

                                  Después de la lluvia en Plyos, la Perla del Volga. Obra de Isaac Levitan. 1889

Río Volga en el Óblast de Ivanovo

      Río Volga en el Óblast de Ivanovo

El río Volga cerca de la ciudad de Samara. Autor, Reasonable Excuse

                              Agua y cielo en el Volga, cerca de la ciudad de Samara

Celebración de un matrimonio Cosaco. Józef Brandt (1841-1915)

                                    Celebración de un matrimonio Cosaco. Obra de Józef Brandt (1841-1915)

            El delta del río Volga en el mar Caspio, visto desde el espacio. Autor, NASA's Marshall Space Flight Center

           El delta del Volga en el mar Caspio, visto desde el espacio. Autor: NASA’s Marshall Space Flight Center

Tropa de jinetes tártaros en la estepa de Tartaristán. Józef_Brandt (1841-1915)

                       Tropa de jinetes tártaros en la estepa de Tartaristán. Obra de Józef_Brandt (1841-1915)

Marismas y pantanos del Volga en su desembocadura. Astracán. Autor, Vladislav.bezrukov

                     Marismas y pantanos del Volga en su desembocadura. Astracán